lunes, 28 de junio de 2010

REFLEXIONES EN TORNO A LA CRISIS DEL CONARE SUTEP

No toda crisis es necesariamente negativa, muchas de éstas son preludio de un nuevo contexto esperanzador y de auge. Depende de cómo se la administre y la oportunidad en que se produzca.

Definitivamente la crisis del CONARE SUTEP, es una crisis de desarrollo, valga la redundancia, y no de languidecimiento.

Un problema tan simple viene convirtiéndose en complejo. ¿cuál es este?. No entender algo tan elemental, como el de saber diferenciar partido de sindicato. Así de simple.

Esta sencilla apreciación, aparentemente, comprendidas por algunas facciones discrepantes al interior del CONARE SUTEP, no lo es. Basta contrastar su prédica, de su praxis

.¿Donde está entonces el quid del asunto?. En creer tener clara esta diferencia, sin que así sea. Una cosa es creer entender, y otra entender. De allí se deriva algunos aspectos de la crisis, en mi opinión, las fundamentales.

Es a partir de esta constatación, que cada quien hace su análisis propio de la realidad concreta y busca que imponérsela al universo, sin ceder en algunos aspectos que bien pueden estar equivocados, o que estando correcto no es imprescindible mencionarlos, por diferentes razones.

El tratamiento de las contradicciones en la forma que se viene haciendo definitivamente no son las más adecuadas. ¿Por qué?.
Primero, por que no hay un espacio único en el que se confronte cara a cara tales contradicciones.
Segundo, estando juntos en un evento, el planteamiento ya sea de una facción u otra se defiende apasionadamente a capa y espada, con marcado espíritu de secta, precisamente por ser orientación de partido o facción, hasta convertirlas en irreconciliables.

De esta manera cada facción en la creencia de ser dueños absolutos de la verdad, en cada evento sucesivo van alimentando más sus contradicciones hasta antagonizarlas, perdiendo el horizonte, y probablemente sin proponérselo, hasta favorecer a los enemigos de clase.

¿Qué hacer?

Sin renunciar a la alturada lucha de ideas, ni promover la desaparición de facciones dentro del sindicato.

DEMANDAR en primer lugar, diferenciar correctamente partido de sindicato. Cada instancia tiene objetivos distintos. En el SUTEP nos une aspectos comunes (interés de clase), su estatuto y principios fundacionales, su programa. Cualquier otra alusión partidaria como guía u orientación no tiene lugar.

INVITAR desde cada sute base a los responsables de la crisis del CONARE SUTEP que resuelvan sus contradicciones, usando los métodos, espacios y oportunidad adecuados. Dicha crisis no siendo generada en las bases están siendo salpicadas a éstas, las mismas que si no se resuelven a tiempo, pueden terminar erosionando el proceso de reorientación y reconstitución.

PROPUGNAR el reencuentro de todas las corrientes existentes dentro del sindicato, básicamente de aquellos que tuvieron el mérito de iniciar el proceso de reconstitución del SUTEP y ampliarlas a otros sectores, hasta lograr que el CONARE SUTEP sea reconocida en su verdadera dimensión como FRENTE UNICO, desvirtuando la adjetivación de anarquistas, mediocres, senderistas, entre otros, por no ajustarse a la realidad.

CONSTRUIR la unidad desde las bases y rechazar cualquier tipo convergencia o alianza de partidos dentro del sindicato por ser históricamente dañina, en la medida que la aplicación de éstas, se sujetan a los dictados e imposiciones de los partidos, así como sacar ventajas recíprocas de cuotas de poder, desvirtuando finalmente su carácter de frente único.

DESTERRAR, viejas formas de hacer política, como inflar representaciones con el sólo afán de ganar correlación de fuerzas y finalmente luchar incesantemente por ganar aceptación social en el campo popular, ligándonos a sus luchas y no aislándose.

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