sábado, 28 de agosto de 2010

DESESPERACIÓN APRISTA EN EDUCACIÓN



De manera desesperada el gobierno aprista a convocado a cuatro exámenes para incorporar docentes a la ley Nº 29062, los que se efectuarán en no más de cuatro meses continuos.(Del 27 de Junio a 22 de Octubre de 2010).

A la fecha se han administrado tres exámenes: La del 27 de Junio, 8 y 22 de Agosto. Las dos primeras, dirigidas a captar a quienes se encuentran en la Ley del Profesorado Nº 24029 y la última, a docentes contratados y/o desocupados.
Falta aún el examen de incorporación programado para el mes de Octubre, nuevamente dirigido a quienes estén regulados por la Ley Nº 24029.

¿Qué se desprende de todo esto? La inocultable obsesión de incrementar la escasa proporción de maestros captados de la Ley 24029, que sumados a los docentes que por primera vez inician carrera magisterial sean significativas, y dar la sensación ante sus amos, llámese BM, FMI, etc, de estar cumpliendo de algún modo con las metas impuestas por éstos.

El afán desmedido por debilitar la Ley Nº 24029 ha generado al interior del SUTEP, dos reacciones opuestas entre sí. Una, de resistencia firme, plasmada en la combinación de lucha directa y jurídica, que de no haber surgido desavenencias en su dirección hubiese desembocado en huelga general indefinida. Nos estamos refiriendo a las bases del SUTEP, organizadas en el CONARE.

La otra postura, es la siempre conocida posición del CEN, del doble lenguaje, que en ocasiones se pronuncia por la defensa de la ley 24029 y en otras proclama, por una Ley de carrera publica renovada, dice defender la estabilidad laboral, pero al mismo tiempo plantea la reconversión laboral, mismo lenguaje de los neoliberales; dicen luchar por la derogatoria de la ley 29062, pero realizan seminarios de capacitación docente en todas las regiones y sectores que controlan burocráticamente, exclusivo para preparar nombramiento e incorporación a la ley 29062. Es decir honran su compromiso de convivencia con el régimen, como antes lo hicieron, por eso es que quienes califican al partido de Patria Roja que controla el CEN, de formar parte del engranaje neoliberal, no se equivocan.

Ciertamente, urge en el CONARE, entender de una vez por todas: Desechar todo vestigio de sectarismo, infantilismo, de creerse los iluminados y dueños de la verdad, de confundir instancias que tienen objetivos diferentes, de persistir en la confrontación de ideas con altura, de mostrar voluntad de diálogo en un único espacio la del CONARE, deponiendo ambiciones sea personales o de grupo. Si para ello hay que recurrir sacrificar “imposibles” habrá que hacerlo. Las bases, han mostrado bastante tolerancia con los responsable de haber paralizado momentáneamente el proceso de reconstitución del SUTEP. Es hora de revertir los errores en que hemos incurrido.